Shantala

Descripción :: guía de profesionales



El arte de dar amor con tus manos


Por la Prof. Claudia Murno, Coordinadora de Grupos de Pre y Post Parto


Shantala, es una técnica de masajes para bebés de origen hindú. Esta costumbre de masajear a los bebés que en la India es transmitida naturalmente de madres a hijas, ha llegado a Occidente hace ya varios años y hoy por hoy son muchos padres los que desean tener un acercamiento a esta experiencia.

Pero en realidad Shantala, es mucho más que una técnica milenaria, es un profundo contacto amoroso entre la mamá y su bebé, un diálogo interno, donde las palabras no son necesarias, sólo los ojos sosteniendo la tierna mirada del niño y las manos llenas de amor recorriendo su delicada piel.

Shantala es ayudarlo a transitar de la manera más suave posible el pasaje de la vida intrauterina a la vida fuera del seno materno. Durante nueve meses el bebé ha anidado en el vientre de su mamá, se ha mecido con su respiración, adormecido con el sonido de su corazón y ha sido envuelto tibiamente con el liquido amniótico.

Desde este lugar, todo le era satisfecho, se sentía seguramente cuidado y protegido hasta que un día la experiencia del gran salto a la vida lo estaba llamando a su puerta. Seguramente no debe haber sido fácil transitar por un estrecho canal de parto desde ese mundo conocido a este, totalmente nuevo, lleno de sensaciones fuertes y diferentes.

Shantala ayuda a suavizar esta transición.

El aprendizaje de una técnica por parte de los padres tiene que ver con que puedan automatizar una serie de movimientos de manera tal que cuando vuelquen sus manos sobre la piel del bebé, pueda quedar de lado la técnica produciéndose verdadero arte en dar amor, a través del contacto amoroso entre ambos.

La práctica de Shantala puede realizarse a partir del mes de vida del bebé.


¿Cómo realizarle los masajes?

La mamá sostiene al bebé por las axilas para comprobar su respuesta al reflejo de enderezamiento. El bebé estira el cuerpo desde las rodillas hasta la cabeza.


Las piernas: Poner las manos de mamá o de papá en una de las piernas. Una por arriba y otra por debajo, formando pequeños brazaletes, que se apoderan del músculo y, la una despúes de la otra, suben a lo largo del miembro, hacia el pie del bebé. Después, actuando en sentido opuesto sus manos (siempre rodeando la
extremidad del niño) subirá desde la base de la pierna hacia el pie, efectuando el movimiento de torsión como si exprimieran.
No olvidar que el talón es una región escencial. Finalmente masajeará la planta del pie, primero con los pulgares y después con toda la palma de la mano. Y, naturalmente, cuando haya terminado con una de las piernas pasa a la otra.
Tomarlo de las rodillas, por debajo, llevarselas al pecho en vaivén, despegar la columna del suelo y luego aflojar con el cuerpo todo estirado y apoyado sobre la colchoneta.


El vientre: Aqui sus manos trabajan una después de la otra. Partiendo de la base del pecho, allí donde se abren las costillas, descienden hacia la parte baja del vientre.
En suma, usted trae sus manos una después de otra hacia usted misma.
Perpendiculares al cuerpo del bebé, sus manos aquí trabajan planas.
Una vez más, se suceden como olas, como si vaciaran el cuerpo del bebé.

Los pies: Al presionar el centro de la planta del pie, el recien nacido encoje los dedos y se agarra con fuerza al pulgar.

 

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